Ya sea en macetas o en el jardín, nuestras plantas necesitan cuidados y atención.

Para ello, pueden acudir en nuestra ayuda ingredientes poco habituales o inesperados, naturales y económicos: ¡así podemos dedicarnos a la jardinería con la mirada puesta en el medio ambiente y también en el bolsillo!

En concreto, las cáscaras de cacahuete pueden ser de gran ayuda. Veamos cómo.

  1. Para Fertilizar : Las cáscaras de maní, ricas en nutrientes, son un gran fertilizante natural. Puede convertirlos en un polvo fino moliéndolos en su batidora y agregándolos a su compost.
  2. Escurrir: muchas plantas temen el exceso de líquidos, y por ello es necesario eliminar el exceso de agua para que las raíces no se pudran. Para ello puedes añadir una capa de cáscaras de cacahuete enteras a la tierra que alberga tu planta, lo que servirá para que la tierra sea más drenante.